Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
No hay tu tía.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Bien te quiero y mal te hiero.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Tranquilidad viene de tranca.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Molino parado no gana maquila.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Saber de pobre no vale un duro
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
A preguiça se deu bem.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Comer sin vino es miseria o desatino.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
A falta de pan, buenas son tortas.
Miren quién habló, que la casa honró.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
O te aclimatas, o te aclimueres.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Llamame tonto y dame pan.
Amor de casada no vale nada.