Camina como viejo y llegarás como joven.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Hablara yo para mañana.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Eres lo que comes.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Cada malo tiene su peor.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Días de mucho vísperas de ayuno.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Fuiste con el abogado y ya saliste escaldado.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Al rebuznar se verá quien no es león
Si vives alegre, rico eres.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Remienda paño y pasarás año.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Haz el bien y olvídalo.
Se llena antes el ojo que el papo.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
La casa es chica, pero el corazón es grande.