La Justicia entra por casa.
Cada cual es rey en su casa.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Todo lo muy, es malo.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Más vale estar solo que mal acompañado.
La prisa será tardar.
Viste a la escoba y parecerá señora.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
De perdidas al río.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
De mala vid, mal sarmiento.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Sé osado y serás afortunado.
Nunca te apures para que dures.
Tenés cola que te machuquen.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.