Con afán ganarás pan.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Emprestaste, perdiste al amigo.
No te metas donde salir no puedas.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Como vives, juzgas.
Puta en ventana, mala mañana.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Haz barato y venderás por cuatro.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Iglesia, o mar, o casa real.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Haceos miel y comeos han las moscas.
El mal de tonto, no tiene cura.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Ni cenamos ni se muere padre.
No te asombres por poca cosa.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
A mal viento va esta parva.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Susto meado mejor que sangrado.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Tienes la razón, pero vas preso.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.