Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Al que no quiera taza, taza y media.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Con el amor está el temor
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Corta despacio, que hay poco paño.
No es lo mismo dos tazas de té, que dos tetazas.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Saliste de Guatemala y te metiste en Guatepeor.
Mudarse por mejorarse.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Hablar bajo y obrar alto.
Quien da el consejo, da el tostón.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
A burlas, burlas agudas.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Cómprale al productor y comprarás barato y mejor.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.