Salga pez o salga rana, a la capacha.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Haz lo que haces.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Antes doblar que quebrar.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Antes de que acabes, no te alabes.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Bailar la trabajosa.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Burro cansado, burro empalmado.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Aquí el más tonto hace relojes.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Aseada aunque sea jorobada.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Cuando te den, da.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.