En buena casa, mal inquilino.
Casa de capellán, la peor del lugar.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
No busques pan en la cama del can.
El diablo nunca duerme.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Gato dormilón, no pilla ratón.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
A jugar y perder, pagar y callar.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
La mala vida acaba en mala muerte.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
No tires piedras al vecino si tu techo es de cristal.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Quien se casa, mal lo pasa.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Si te pica un alacrán, encuentra una pala y vete a acostar.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Casa de mantener, castillo de defender.
La fantasía es la loca de la casa