Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Tirar la casa por la ventana.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Por puerta abierta ladrones entran.
La casa esta donde el corazón.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Casa nueva, no habites en ella.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
En Agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
El sol sale para justos y pecadores.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Amor de casada no vale nada.
Casa hecha, sepultura abierta.
Haber gato encerrado.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Sin virtud poco vale la salud.
Enfermo que come y caga no tiene nada
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.