La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Este se mete como Juan por su casa.
A grandes males, grandes enfermos.
Cada día sale el sol, se vea o no.
De donde no hay no se puede sacar.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Resultó peor el remedio que la enfermedad.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Búho que come, o muere.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Donde se pace, que no donde se nace.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Bien vayas donde mal no hagas.
De día y con sol.
Madre muerta, casa deshecha.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Entra, bebe, paga y vete.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
En puerta y en puente nadie se siente.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Donde no hay regla se pone ella.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Casa en canto, y viña en pago.