En casa del herrero, nunca falta un palo.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
De boca para fuera.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
En casa llena presto se guisa la cena.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Fingir ruido por venir a partido.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Este se mete como Juan por su casa.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
El que madruga, encuentra todo cerrado.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Al buen día, métele en casa.
A marido ausente, amigo presente.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
En casa pobre no hay mujer buena.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Ira no obra Justicia.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Está como abeja de piedra.
El que rompe, paga.
Pintada en los WC.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Justicia y no por mi casa.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
A ama gruñona, criada rezongona.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Suegra y sin dinero, al brasero.