La cabra coja, junto a la casa trota.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Tranquilidad viene de tranca.
Casa sin madre, río sin cauce.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Dar patadas de burro.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Por un clavo se pierde una herradura.
En casa del albañil, goteras mil.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Casa sin sol, no hay casa peor.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Cabra manca, a otra daña.
Buena fama, hurto encubre.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Casa de capellán, la peor del lugar.
En puerta y en puente nadie se siente.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
La casa quemada, acudir con el agua.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Casa de mantener, castillo de defender.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
La ruina comienza por la cocina.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
A amo ruin, mozo malsín.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
En arca abierta, el justo peca.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
En cama extraña, no se junta las pestañas.