En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Buen comedor, buen dormidor.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Limosnero y con garrote.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
A la mal casada, miradla a la cara.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Hecha la ley, hecha la trampa.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
A golpe dado no hay quite.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Para conservar amistad, pared en medio.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
A braga rota, compañón sano.
Taberna sin gente, poco vende.
Ladra de noche para economizar perro.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Cántaro roto para tiesto vale.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
A flores nuevas, afeite perdido.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
A Seguro se lo llevaron preso
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
De ruin madera no harás buena mesa.
Agua no quebranta hueso.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
La justicia no corre, pero atrapa.
Siempre hay un roto para un descosido.
A carne de lobo, hambre de can.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Casarse bajo el palo de la escoba
Ir de capa caída.
Casarás y amansarás.