El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Casa y potro, que lo haga otro.
Dando dando, palomita volando.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
El que más chifle, capador.
A palabra necias, oídos sordos.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Caranga resucitada pica muy duro.
Llamar al gato, gato.
No escupas contra el viento.
Todo lo prieto no es morcilla.
La miel no se inventó para la boca del burro.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Está como abeja de piedra.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
A quien has de acallar, has de halagar.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Tragando aunque sea saliva.
Beber sin comer, maña de ranas es.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
El cebo oculta el anzuelo.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Molino cerrado, contento el asno.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
El haragán es el hermano del mendigo.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Abogacía que no zorrocía.