Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Tiene el sartén por el mango.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
A cada santo su vela
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
La puerca tira del tapón
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
A braga rota, compañón sano.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Cada uno tiene su alguacil.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Cada uno es artífice de su ventura.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Refrán de palo, refrán de fuego.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Fiado has, tu pagarás.
Dar caramelo.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Dama tocada, dama jugada.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Es como llevar leña para el monte.
Cada cosa nace para su semejante.
Cada cual ha de llevar su carga.
El que se convida, fácil es de hartar.
De buena casa, buena brasa.
Olla quebrada, olla comprada.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.