El que da primero da dos veces.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Al pan pan y al vino vino.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
A los tuyos, con razón o sin ella.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
La medicina cura, la naturaleza sana.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
O jugamos todos o pinchamos el balón.
El que siembra, cosecha.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Ama el sol, el que tiene sombra
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Santo que no es visto no es adorado.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Quien ama, teme.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
pajero como tenedor de oveja.
A todo marrano le llega su diciembre.
Cada perro, con su hueso.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Se te caes siete veces, levántate ocho.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Una y no más Santo Tomás.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
Quien se va, vivo y muerto está.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.