Cada día tiene su refrán y su afán.
Tal padre, tal hijo.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Cada tonto tiene su manía.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Quien mucho da mucho recibe.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Hermanos hay tanto por hacer!
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Oveja de todos, cómenla lobos.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
A mal Cristo, mucha sangre.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Uno y ninguno, en total suman uno.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Acá como allá, y allá como acá.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.