Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Boca que no habla, Dios no la oye.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Cada dueño tiene su sueño.
El tonto ni de Dios goza.
A cada pez le llega su vez.
Cada casa es un caso.
Muerto por una, muerto por varias.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Cada uno canta como le pagan.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Una familia unida come del mismo plato.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Humano es el errar y divino el perdonar.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Ojo por ojo, diente por diente.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Dios era bueno para negociante.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Lo que es bueno para todos, no es conveniente para ninguno.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Nadie es mejor que nadie.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.