Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
El que se convida, fácil es de hartar.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Tal para cual.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Cada bota huele al vino que tiene.
Mal oledor, mal catador.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
De tal árbol tal astilla.
Quien tiene arte va por todas partes.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Mucha carne, moitas enfermedades.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Nadie da nada a cambio de nada.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Quien bien siembra, bien coge.
A catarro gallego, tajada de vino.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Dádivas quebrantan peñas.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.