No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Pa' todo hay fetiche.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
A cada santo su vela
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
El comedido sale jodido.
Intimar con ninguno; trato con todos.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Quien hizo una, hará ciento.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Vicio no castigado crece desatado
A todo marrano le llega su diciembre.
El que apurado vive, apurado muere.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
El que tiene buba, ése la estruja.
Oveja de todos, cómenla lobos.
En la variedad está el gusto.
Vive tu vida y no la de los demás.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.