El que a los suyos se parece, honra merece.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Más vale algo que nada.
Vida bien concertada, vida holgada.
Quien roba una vez, roba diez.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Todo amor tiene su gasto
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
En cada casa, un solo amo.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Buena barba, de todos es honrada.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.