Dar patadas de burro.
Un clavo saca a otro clavo.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Si no sobra es que falta.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Manda, manda, Pedro y anda.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Quien más bebe, más sed tiene.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Está como agua, para chocolate.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
A cada puerta, su dueña.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Quien lo hereda no lo hurta.
Al que le venga el guante que se lo calce.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
No mes dos mortos mata os teus porcos
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
De la abundancia viene la vagancia.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Hombre prevenido vale por dos.
Le debe a cada santo una vela.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Cada mozo lancee su toro.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Quien nada pide, nada recibe.
Pobre pero honrado.
La avaricia rompe el saco.
Nadie se hace rico dando.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Casa convidada, pobre y denostada.