Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Se encontró con la horma de su zapato.
El que primero llega, ése la calza.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Palabras de santo, uñas de gato.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Bien está cada piedra en su agujero.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Vale más el que sabe más.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Cada dueño tiene su sueño.
Según el sapo es la pedrada.
Los dedos de la mano no son iguales.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Nunca falta de que reírse.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Buscar los tres pies al gato.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Cada día olla, amarga el caldo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Más vale estar pelada que amortajada.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
No caben dos pies en un zapato.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Igual con igual va bien cada cual.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Agua no quebranta hueso.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Donde está la aguja está el dedal.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.