Tal para cual.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
El que sabe sabe y el que no es jefe
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Todas las horas hieren. La última mata.
Vicio no castigado crece desatado
Acúsole porque pisó el sol.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Son cáscaras del mismo palo.
A grandes males, grandes enfermos.
A chico pié, gran zapato.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
A gran calva, gran pedrada.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
A preguiça se deu bem.
Quien sube como palma baja como coco.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Burro cansado, burro empalmado.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Allá va la lengua do duele la muela.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Cada loco con su tema.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Tanto pedo para cagar aguado.
Can que mucho lame, saca sangre.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
Molino que no muele, algo le duele.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
Echarle mucha crema a sus tacos
Los pies del hortelano no estropean lo plantado.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Calma piojo que el peine llega.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
Dar palos de ciego.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
A cada ermita le llega su fiestecita.