Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
El cornudo es el último que lo sabe.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
El que bien huele, mal hiede.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Ver pecar, convida a pecar.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
A donde va encuentra un problema
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Cada cual es hijo de sus obras.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Buscarle la quinta pata al gato.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Al son que le toquen bailan.
Cada ollero alaba su puchero.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
El ruin calzado sube a los cascos.
Al malo, lo mejora el palo.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
A burlas, burlas agudas.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.