Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Buey que muge, todos le temen.
Le debe a cada santo una vela.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Quien acomete vence.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Vida bien concertada, vida holgada.
Un hombre puede lo que sabe
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Más ven cuatro ojos que dos.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Por unos pierden otros.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Cada día, su pesar y su alegría.
Cuídate del amigo al que has ofendido
El nosotros anula el yo.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Todos son unos, muertos y difuntos.
A todo marrano le llega su diciembre.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
No hay como la casa de uno
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Bastante colabora quien no entorpece.
Un indio menos, una tortilla mas.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Quien más tiene, menos suelta.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Vale más el que sabe más.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
El sol brilla para todos.