Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Cada día verás quien peque y pague.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Non se pode mamar e asubiar.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Agua de manantial, no hay otra igual.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Lo que no nos une, nos mata.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Ignorante y burro, todo es uno.
Bien está cada piedra en su agujero.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Pobre atestado saca mendrugo.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Una sola vez no es costumbre.
Más ordinario que una monja en guayos.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Con todos corro y con ninguno me paro.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.