Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
A cada cabeza, su seso.
Cada cual decía del amor que tenía.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Nunca falta de que reírse.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Más claro no canta un gallo.
Tragando aunque sea saliva.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Cada santo tiene su candela.
Cuando canta la rana, buena semana.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
Cada uno muere de su vicio.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
El que nace chicharra, muere cantando.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Cada cual es rey en su casa.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Quien ríe y canta su mal espanta
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
A ama gruñona, criada rezongona.
Cada mochuelo, a su olivo.