Siempre hay un roto para un descosido.
A los tontos no les dura el dinero.
Esto parece el coño de la Bernarda.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Bala que zumba, no mata.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
No dejar títere con cabeza.
Del ahogado, el sombrero.
No arrojes margaritas a los puercos.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Maestre por maestre, seálo éste.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Los burros prefieren la paja al oro.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Esto es pan para tu matate.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Muchos pocos hacen un mucho.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Nadie es sabio en todas partes.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
El que mal anda, mal acaba.
Las cosas se parecen a sus dueños.
No hay tal reja como el culo de la oveja.