El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
El perro hambriento no teme al león.
Cada cosa pía por su compañía.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Cada criatura obra según su natura.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
A catarro gallego, tajada de vino.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Nunca falta un culo para un bacín.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Es puerco de la misma manada.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Ama gorda, leche poca.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Donde hay yeguas, potros nacen.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Por el becerro se amansa la vaca
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Es tiempo de vacas flacas
La viña y el potro, criélos otro.
Blanco y en botella, leche.
Carne a carne, amor se hace.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
En cada casa, un solo amo.
Casa y potro, que lo haga otro.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Deja que el buey mee que descansa.
Cada pardal a su espigal.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Cada cual mire por su cuchar.