Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Más feliz que marica con dos culos.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Perros y gatos, distintos platos.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Ponerle el cascabel al gato.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
A buen amo, mejor criado.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Le busca las cinco patas al gato.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Dulce y vino, borracho fino.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Fue por lana y salió trasquilado.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
El ojo del amo engorda al caballo.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
De pequeñico se doma al mimbre.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.