Buena razón quita cuestión.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
El monte tiene ojo.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Mas vale buena muerte que mala vida.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Qué es una raya más para el tigre.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Real que guarda ciento, es buen real.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Hay más refranes que panes.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Está como agua, para chocolate.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Donde está el rey, a cien leguas.