Nunca segundas partes fueron buenas.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
El que es sabio nunca enceguece.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Al que bebe vino le huele el hocico.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Amor viejo, pena pero no muere.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Al niño que llora le dan pecho.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
A este son, comen los del ron, ron.
Ya saliste con el chancho al hombro.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Me importa un comino.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
Parece barril sin fondo.
Palabra de cortesano, humo vano.
Es mucha la totuma para tan poca agua
No hay tal reja como el culo de la oveja.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Dos es compañía, tres multitud.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Jugar a dos barajas.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas