Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Cada palito tiene su humito.
A cántaro roto, otro al puesto.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Cabeza grande, talento chico.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Cada cual decía del amor que tenía.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
En cada casa, un solo amo.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Cada uno se rasca donde le pica.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Serio como perro en bote.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Callemos, que el sordo escucha.
Cada cosa nace para su semejante.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Una pena quita a otra pena.
A cada paso, un gazapo.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
A rocín viejo, cabezada nueva.