La respuesta mansa, la ira quebranta.
La ira es locura el tiempo que dura.
Contigo, pan y cebolla.
Putas y frailes andan a pares.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
El cobarde vive, el valiente muere.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Quién más te quiere, te hará llorar.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Gran constipado, culo apretado.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El casado casa quiere.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Me lo contó un pajarito
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Febrero, cebadero.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Además de cornudos, apaleados.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
A escote, no hay nada caro.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
La fantasía es la loca de la casa
Con tontos, ni a coger hongos.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Donde lloran esta el muerto.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Cuanto más primos, más adentro.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.