Al loco y al fraile, aire.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Los sordos no oyen, pero componen.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
No es por el huevo, sino por el fuero.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Todos los extremos son malos.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Un ten con ten para todo está bien.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Borrego al camión, duro a la montera.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Sirva de algo mientras se muere.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Juan Segura vivió mucho años
La suerte es loca y a todos nos toca.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.