Una palabra deja caer una casa.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Mal oledor, mal catador.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Casa vieja todo es goteras.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Tienes más cara que un saco perras.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
No caben dos pies en un zapato.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Cuando no está preso lo andan buscando.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
De la risa al duelo un pelo.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Genio y figura hasta la sepultura.
Palabras de santo, uñas de gato.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Buena mula, mala bestia.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
A los locos se les da la razón.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
La curiosidad mató al gato.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.