Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Pobre atestado saca mendrugo.
Los justos pagan por pecadores.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Las grandes penas no se quejan.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Dos perros pueden matar a un león.
El que porfía mata venado.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
De tal árbol tal madera.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Hombre anciano, juicio sano.
Estar armado hasta los dientes
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
A la vejez, cuernos de pez.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Tal para cual.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Del ahogado, el sombrero.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
A cada día su pesar y su esperanza.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
La envidia es carcoma de los huesos.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.