Con pan, hasta las sopas.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
El ruin calzado sube a los cascos.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Mano lavada, salud bien guardada.
Ser feliz como pez en el agua
El miedo guarda la viña.
De lo perdido, lo que aparezca.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
No habiendo lomo, de todo como.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Una van de cal y otra van de arena.
A grandes cautelas, otras mayores.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
A buena confesión, mala penitencia.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
El que a los suyos se parece, honra merece.
Amor con amor se paga.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
A hora mala no ladran canes.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Ley puesta, trampa hecha.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Según come el mulo, así caga el culo.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Tiene más carne un huevo frito.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Ni raja, ni presta el hacha.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.