El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
La gotera cava la piedra.
A más servir, menos valer.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
A preguiça se deu bem.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Haz ciento y no hagas una, y como si no hubieras hecho ninguna.
Pocas palabra y muchos hechos.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones