Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
La primavera la sangre altera.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Una carreta vacía hace ruidos.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
De Navidad a San Juan, año cabal.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
En la cancha se ven los gallos.
Quien hace por común, hace por ningún.
Campana cascada, nunca sana.
El cerdo siempre busca el fango.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
Con el metro que midas, te medirán.
Saber de pobre no vale un duro
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
No se hablar, y me mandas predicar.
Si ofendes serás ofendido
Don López, que mata siete de un golpe.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
La sola bravata, no hiere ni mata.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
No todo el que trae levita es persona principal
Tenís más grupo que banco de sangre.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Papel, testigo fiel.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Dulce y vino, borracho fino.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.