Día de agua, taberna o fragua.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Quien mucho desea, mucho teme.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
El más abusado se ahoga en el vado.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Paso a paso se hace camino al andar.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Más cura la dieta, que la receta.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Pon y te llamaran gallina.
Acúsole porque pisó el sol.
La avaricia rompe el saco.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Buena madera, buen oficial espera.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
A Dios, lo mejor.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Las cosas en caliente pegan.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
A buen amo, mejor criado.
Ser el último orejón del tarro.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Mojarse el potito.
Una buena bota, el camino acorta.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
A cazuela chica, cucharadica.
Quien tuvo, retuvo.