El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Favor publicado, favor deshonrado.
Lobos de la misma camada.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
Aquí el más tonto hace relojes.
Tras la fortuna guía el favor.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
La sardina y el huevo a dedo.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Quien nada pide, nada recibe.
Buen pedidor, mal dador.
Las obras, con las sobras.
El pescador de caña, más come que gana.
Bebe y ata la bota.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
El recurso más eficaz para ahorrar dinero es el trabajo.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
A la vejez aladares de pez.
Aquí, lo único que importa es el cash.
No hagas bien sin mirar a quien.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
Quien se quemare, que sople.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Más obrar que hablar.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Cada raposa mira por su cola.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
La mayor ventura, menos dura.
Date a deseo y olerás a poleo.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Hay ayudas que son lavativas.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.