Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
De boca para fuera.
Querer es poder.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
La cascara guarda el palo.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
A buen puerto vas por agua.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Ayúdate que Dios te ayudará.
A veces sale más caro el collar que el perro.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Quiero ver si como ronca duerme.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Comer en bodegón y joder en putería.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Por unos pierden otros.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Maestro de atar escobas.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Bodas y aguas, como son guiadas.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Dame pan y llámame perro.
Emborrachar la perdíz
Pasar amargura por ganar hermosura.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Fue sin querer...queriendo.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Bien ora quien bien obra.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Una deuda, veinte engendra.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.