Caer para levantarse, no es caer.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
El primer amor nunca se olvida
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
A la gorra, ni quien le corra.
En carrera larga no se pisa base.
No hay que pedirle peras al olmo.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Un ruin ido, otro venido.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Si no vas a planchar, no arrugues.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
el fracaso es la madre del éxito.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
A la fuerza no es cariño.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
El que no corre, vuela.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
El que la hace, la paga.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Matar dos pájaros de un tiro.
Siempre hay un roto para un descosido.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
Madre pía, daña cría.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Bebe y ata la bota.
Al niño que llora le dan pecho.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
El que calla, no dice nada.