Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Año hortelano, más paja que grano.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Freídle un huevo, que dos merece.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
A árbol caído, todo son piedras.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
No hay mejor condimento que el hambre.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Propagación mear no espuma.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
El que nada no se ahoga.
No muerdas la mano que te da de comer.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.