Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Parecer uña y carne.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Cojo con miedo, corre ligero.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Fiado has, tu pagarás.
La muerte todas las medidas vierte.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Uno levanta la caza y otro la mata.
La que adoba no es María, sino la especiería.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Irse con la soga entre los cachos.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Harina mala, mal pan amasa.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Todos son unos, muertos y difuntos.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Ladran, pues cabalgo.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.