Come para vivir y bebe para comer.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
A buen hambre, no hay pan duro.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
La sardina y el huevo a dedo.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Que saben las vacas de montura.
Tener un hambre de lobo.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Todo lo prieto no es morcilla.
El perro viejo no ladra sin razón.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
Además de cornudos, apaleados.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
El diablo es puerco.
A la mujer y a la mula, vara dura.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
No hay que arrear ganado flaco.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Freír todo el arenque para comer las huevas
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Al rey muerto rey puesto.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.