Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Para el avaro, todo es caro.
Como es el pago, así es el trabajo.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Non hai pega sen mancha branca.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Agua en Marzo, hierbazo.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Está como abeja de piedra.
No hay que llevar cocos al puerto.
A cada ollaza su coberteraza.
Al bobo, múdale el juego.
En Abril, aguas mil.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Con el tiempo y una caña, a pescar.
Barba a barba, vergüenza se cata.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
Cada día verás quien peque y pague.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Quien aprisa asa, quemado come.
Parto malo, e hija en cabo.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Barco grande, ande o no ande.
Bien o mal, junta caudal.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Iguales, como cabo de agujeta.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
De pico, todos somos ricos.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Mal oledor, mal catador.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.