Dama tocada, dama jugada.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Ser lento en dar es como negar.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Hoy no se fía, mañana sí.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
A mala leña un buen brazado.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
El perro viejo no ladra sin razón.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Haber gato encerrado.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Antes doblar que quebrar.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Bicho malo nunca muere.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
El mucho joder empreña.
A chico santo, gran vigilia.
Las piedras rodando se encuentran.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Cuando el río suena es porque piedras trae
A burlas, burlas agudas.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Palabra de boca, piedra de honda.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Cosa hallada no es hurtada.
El rico nunca está satisfecho.
Su ladrido es peor que un mordisco
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Al que madruga, Dios le ayuda.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.