Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Agua estantía, renacuajos de día.
El ama brava, es llave de su casa.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Nadie se hace rico dando.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Hombre osado, bien afortunado.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Tras de corneados ? Apaleados.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.